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PUERTO RICO: Zeno Gandía en escena · abr 16, 09:57

Del suplemento cultural En Rojo, del semanario Claridad, glosamos una reseña de Marioantonio Rosa que da cuenta de un hallazgo del teatro boricua:
“Verdad o fantasía, duda o descubrimiento, Elena aparece en la escena de una sala colonial arrasada
por los celos. Huelen a celos el diván, las perchas, los candelabros, el escritorio de cedro adusto y bien vestido para los secretos. Elena vive convencida de la existencia de un celaje femenino ajeno y dramático que no tiene acento matrimonial. Elena, desde su mente ha descubierto con silencio, una amante voraz despidiendo el tedio de su marido. Las amarguras respiran su monólogo, la sospecha ríe como una loca desde los ojos de Elena hasta el último paralelo de la casa. Busca, husmea, acecha en los papeles hace mucho tiempo quietos. Hurgar, es delito permitido si el marido que forma la presencia en su alma de mujer, vive en otros labios, otro café y otro perfume. Llega al balcón temblorosa como una diosa usada por el dolor y disecada. Con la mirada de muchos cuchillos pensados para la sangre, Elena rastrea el perímetro del amor oscuro pero la sospechosa de la piel en gozo no da señales de cercanía, ¿tendrá otra? La respuesta tiene largas pisadas de ira.
Nicolás, su esposo, también transita el estrecho dudoso en el territorio del maridaje. Bajo los mismos destellos y sinsabores, sospecha de Elena casi convencido, casi fracturado en su clima de amor abandonado. Tiene otro, piensa, repito, piensa y duda sin ser cartesiano. Busca consenso con su criado y el portero, pregunta, reviste
la pregunta, desnuda la pregunta y la paladea con amargura. Definitivo. Está enamorada de otro. Punto.
“Y para no decirlo todo, entre la esposa, el esposo, el criado y el portero, enredan y enredan esa ligera fatiga del amor y la duda, dando pie a una exquisita pieza teatral, con epistolario de conquista y seducción incluidos. Nos referimos a El demonio son los celos (1873) que junto a Entre diez y doce (1876), y Federico Trenk (1870-1876) conforman la obra dramática inédita de Manuel Zeno Gandía publicada este año por la Editorial Tiempo Nuevo, de José Luis Figueroa y Marvia López, en colaboración con la Universidad Central de Bayamón. Esta publicación revela una faceta del novelista puertorriqueño nacido en Arecibo en el año 1855. Conocemos a Zeno Gandía mediante sus novelas La charca (1894), Garduña (1896), El negocio (1922) y la menos conocida Redentores que sale en ediciones
sabatinas del desaparecido periódico El Imparcial del 7 de febrero de 1925 al 31 de octubre de ese mismo año.
[…]
“En su libro Historia de la literatura puertorriqueña (1955) el destacado estudioso y profesor Francisco Manrique Cabrera recibe tres textos teatrales mediante acuerdo con los familiares herederos de Gandía. En realidad deberían ser cuatro ya que el texto perdido La daga de dos filos no llega a manos de Manrique por encontrarse perdido.
“Luego de hacer una profunda lectura Manrique Cabrera pone en perspectiva los trabajos de Zeno Gandía y establece este ejercicio de creación como la búsqueda de una identidad que más adelante en el tiempo desembocaría en el renombrado novelista que es aún en nuestro siglo XXI.
[…]
“En la segunda obra Entre diez y doce se intercala el relato de un naufragio, la promesa de amor, la pasión, la ironía, y la causa noble del sacrificio de amor junto a una graciosa mesa para tres. Ya en Federico Trenk Zeno Gandía entra en la tragedia, el ensueño de la Prusia lejana y esplendorosa de 1744. Esta obra queda inconclusa por el novelista, quedando plasmado solamente un primer acto. Nunca volvió a retomar la dramaturgia.
“Quizá, como señala José Luis Figueroa, es meritorio plantearse qué hubiera sucedido si Manuel Zeno Gandía hubiera decidido seguir escribiendo teatro. La pregunta fascina, si vemos a Zeno Gandía como un máximo exponente de la esencia del hombre frente a su entorno; la naturaleza, la vida, la política, y sobre todo la condición humana en sus vuelcos inesperados, perseguidos siempre por un desenlace y un camino.”
Las piezas de Gandía han alcanzado la escena dirigidas por Dean Zayas y producción de Teatro Uno.

Información publicada en: http://www.casadelasamericas.org/publicaciones/revistaconjunto/144/entreactos.pdf

— Biógrafo

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